ginecologia
Quistes ováricos: qué son, tipos comunes y cuándo preocuparse
La mayoría de los quistes ováricos son benignos y desaparecen solos. Qué son, qué tipos existen y qué señales indican que uno amerita seguimiento más cercano.
Por Dr. Adrián Martínez · 12 de septiembre de 2026 · 10 min de lectura

Imagen ilustrativa generada digitalmente. No representa a pacientes ni personal real.
En este artículo
- 1.¿Qué es un quiste ovárico?
- 2.Tipos más comunes de quistes ováricos
- 3.Síntomas que un quiste ovárico puede causar
- 4.Cómo se detectan los quistes ováricos
- 5.Características que hacen que un quiste amerite más seguimiento
- 6.Relación entre los quistes ováricos y el síndrome de ovario poliquístico
- 7.Por qué la palabra «benigno» es la más importante de esta conversación
- 8.Quistes ováricos detectados durante el embarazo
- 9.Factores que pueden influir en la aparición de quistes funcionales
- 10.Qué esperar mientras estás en seguimiento por un quiste
- 11.Qué preguntarle a tu médico si te detectan un quiste
Escuchar la palabra «quiste» en una consulta ginecológica puede generar preocupación inmediata, pero en la gran mayoría de los casos los quistes ováricos son estructuras benignas y temporales que forman parte del funcionamiento normal del ovario. Aun así, existen tipos distintos, y algunos sí requieren un seguimiento más cercano. Entender la diferencia ayuda a saber qué esperar si a ti o a alguien cercano le detectan uno.
Este artículo explica qué son los quistes ováricos, los tipos más comunes, y las señales que un ginecólogo tomaría en cuenta para decidir si un quiste amerita solo observación o una valoración más detallada. Como con cualquier hallazgo médico, la interpretación específica de tu caso corresponde a tu médico, no a una guía general.
¿Qué es un quiste ovárico?
Un quiste ovárico es un saco lleno de líquido que se forma dentro o sobre la superficie de uno de los ovarios. Los ovarios son parte del aparato reproductivo femenino y, entre otras funciones, liberan un óvulo aproximadamente cada mes durante los años reproductivos, en un proceso llamado ovulación. Los quistes pueden formarse como parte de ese proceso normal, o por otras razones que requieren más investigación.
Tener un quiste ovárico es sorprendentemente común: muchas mujeres tienen uno o varios a lo largo de su vida reproductiva sin siquiera saberlo, porque no generan ningún síntoma y desaparecen por sí solos en el transcurso de unos meses. Es frecuente que se detecten de forma incidental, es decir, durante un ultrasonido realizado por otro motivo, y no porque la paciente haya buscado atención por síntomas relacionados con el quiste.
Tipos más comunes de quistes ováricos
Los quistes funcionales son, por mucho, el tipo más frecuente, y se dividen principalmente en dos: el quiste folicular, que se forma cuando el folículo —la pequeña estructura que contiene al óvulo antes de ser liberado— no se rompe para liberar el óvulo y en cambio continúa creciendo; y el quiste del cuerpo lúteo, que se forma después de la ovulación, cuando la estructura que queda tras liberar el óvulo se llena de líquido en vez de disolverse como suele ocurrir.
Ambos tipos de quistes funcionales suelen ser inofensivos y desaparecer solos en el transcurso de uno a tres meses, sin necesitar ningún procedimiento. Su seguimiento generalmente consiste en repetir un ultrasonido después de un tiempo para confirmar que efectivamente desapareció.
Existen también otros tipos de quistes menos comunes, que no están directamente relacionados con el ciclo ovulatorio: los quistes dermoides, que contienen distintos tipos de tejido; los cistoadenomas, que se forman a partir de células de la superficie del ovario; y los quistes relacionados con la endometriosis —llamados endometriomas—, formados por tejido similar al que recubre el útero. Estos tipos, a diferencia de los funcionales, no suelen desaparecer solos y su manejo se decide caso por caso.
Punto clave
La mayoría de los quistes ováricos son funcionales, benignos y temporales. Solo tu ginecólogo, con base en el ultrasonido y tus síntomas, puede determinar de qué tipo es el tuyo y qué seguimiento necesita.
Síntomas que un quiste ovárico puede causar
La mayoría de los quistes ováricos no producen ningún síntoma. Cuando sí los generan, los más comunes incluyen dolor o presión en la parte baja del abdomen, generalmente de un solo lado; sensación de hinchazón; dolor durante las relaciones sexuales; y, en algunos casos, cambios en el ciclo menstrual.
En situaciones menos frecuentes, un quiste puede causar dolor intenso y repentino, lo cual puede ocurrir si el quiste se rompe o si provoca una torsión del ovario —una complicación en la que el ovario gira sobre sí mismo, comprometiendo su circulación sanguínea—. Esta última es una urgencia médica real, y el dolor asociado suele ser intenso, de aparición súbita, y puede acompañarse de náusea o vómito.
Cuidado
Un dolor pélvico intenso y repentino, especialmente si se acompaña de náusea, vómito o fiebre, requiere atención médica inmediata en un servicio de urgencias, no una cita programada para más adelante.
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Cómo se detectan los quistes ováricos
La forma principal de detectar un quiste ovárico es el ultrasonido pélvico, un estudio de imagen que permite observar el tamaño, la forma y algunas características internas del quiste sin necesidad de ningún procedimiento invasivo. Existen dos modalidades: el ultrasonido transabdominal, realizado sobre el abdomen, y el transvaginal, que ofrece imágenes más detalladas de los ovarios.
Dependiendo de lo que se observe en el ultrasonido, tu ginecólogo puede decidir simplemente dar seguimiento con un nuevo estudio en unas semanas o meses, o bien solicitar estudios adicionales, incluidos análisis de sangre que evalúan ciertos marcadores, especialmente si hay características en el ultrasonido que ameriten descartar otras posibilidades.
Características que hacen que un quiste amerite más seguimiento
- El quiste es de mayor tamaño de lo esperado para ser funcional.
- No desaparece después de varios ciclos de observación.
- Tiene características en el ultrasonido que el médico describe como «complejas», en vez de simples.
- Aparece en una mujer que ya pasó la menopausia, etapa en la que los quistes funcionales son menos esperados.
- Se acompaña de síntomas como pérdida de peso inexplicable o cambios digestivos persistentes.
Ninguna de estas características significa, por sí sola, que el quiste sea algo grave: son criterios que orientan a tu ginecólogo sobre qué tan de cerca darle seguimiento, y en algunos casos sobre si conviene una valoración con un especialista adicional. La inmensa mayoría de los quistes, incluso los que requieren más seguimiento, resultan ser benignos.
Relación entre los quistes ováricos y el síndrome de ovario poliquístico
El nombre «síndrome de ovario poliquístico» (SOP) genera confusión, porque no se trata exactamente de tener múltiples quistes en el sentido en que se describieron antes. En el SOP, los ovarios pueden mostrar en el ultrasonido varios folículos pequeños que no maduran ni se liberan con normalidad, lo cual es distinto a un quiste funcional aislado. El SOP es, además, una condición hormonal más amplia, que afecta el ciclo menstrual, y se asocia con mayor riesgo de resistencia a la insulina, según información de la Secretaría de Salud.
Si tu ginecólogo menciona ambos términos en la misma consulta, vale la pena pedirle que te explique con claridad si tu situación corresponde a un quiste funcional aislado, al SOP, o a ambas cosas, ya que el seguimiento y las implicaciones son distintos.
Sigue leyendoEsta guía completa explica el síndrome de ovario poliquístico, cómo se diagnostica y qué sigue después. →Por qué la palabra «benigno» es la más importante de esta conversación
La inmensa mayoría de los quistes ováricos son benignos, es decir, no cancerosos. El riesgo de que un quiste resulte ser algo distinto aumenta con la edad, siendo más relevante en mujeres después de la menopausia que en mujeres jóvenes en edad reproductiva, en quienes los quistes funcionales relacionados con la ovulación son, por mucho, los más comunes. Esta es una de las razones por las que la edad de la paciente es un dato que tu ginecólogo siempre toma en cuenta al interpretar un hallazgo en el ultrasonido.
Ninguna mujer debería llegar a conclusiones alarmantes por su cuenta al escuchar la palabra «quiste» sin haber recibido primero la interpretación completa de su médico, quien considera el tipo de quiste, su tamaño, sus características en el ultrasonido y tu edad antes de decidir el siguiente paso.
Quistes ováricos detectados durante el embarazo
También es común que un quiste se descubra por primera vez durante una revisión ginecológica de rutina, incluso sin síntomas ni sospecha previa, lo que refuerza la importancia de no esperar a tener molestias para hacerte estudios preventivos. Muchas mujeres se enteran de que tuvieron uno o varios quistes funcionales a lo largo de los años únicamente porque aparecieron —y luego desaparecieron— en ultrasonidos de control realizados por otros motivos.
No es raro que se detecte un quiste ovárico durante los ultrasonidos de control prenatal. En la mayoría de los casos, especialmente si se trata de un quiste del cuerpo lúteo, es un hallazgo esperado durante los primeros meses del embarazo y no representa un riesgo. Aun así, cualquier quiste detectado durante el embarazo debe ser seguido por tu médico dentro del mismo control prenatal, sin necesidad de alarmarte, pero tampoco ignorándolo.
Factores que pueden influir en la aparición de quistes funcionales
Los quistes funcionales están directamente relacionados con el proceso de ovulación, por lo que son más frecuentes durante los años reproductivos, cuando el cuerpo ovula de forma regular cada mes. Por esa misma razón, son menos comunes antes de la primera menstruación y después de la menopausia, cuando la ovulación se detiene.
El uso de métodos anticonceptivos hormonales que evitan la ovulación —como algunas presentaciones de pastillas combinadas— puede reducir la frecuencia con la que se forman quistes funcionales, ya que sin ovulación no se forma el folículo ni el cuerpo lúteo que los originan. Esto no significa que deba usarse un anticonceptivo con ese único propósito: es información útil si tu ginecólogo la menciona al platicar sobre tus opciones, no una recomendación general de este artículo.
Haber tenido quistes funcionales antes aumenta la probabilidad de tener otros en el futuro, simplemente porque el mecanismo que los origina —la ovulación— se repite cada mes. Esto no es motivo de alarma: forma parte de por qué son el tipo de quiste más común de todos.
Qué esperar mientras estás en seguimiento por un quiste
Si tu médico decidió dar seguimiento a un quiste en vez de intervenir de inmediato, es normal sentir cierta ansiedad mientras esperas el siguiente ultrasonido. Es útil recordar que la decisión de observar, en vez de actuar de inmediato, es en sí misma una decisión médica basada en que las características del quiste sugieren que lo más probable es que se resuelva solo —no una falta de atención a tu caso.
Durante este periodo de observación, puedes seguir con tu vida normal en la mayoría de los casos, aunque tu médico puede darte indicaciones específicas si el tamaño del quiste amerita alguna precaución, por ejemplo, respecto a cierto tipo de actividad física de alto impacto. Cualquier duda sobre qué actividades son seguras mientras esperas el seguimiento, pregúntala directamente en tu consulta.
Qué preguntarle a tu médico si te detectan un quiste
- ¿Qué tipo de quiste parece ser, según lo que se observa en el ultrasonido?
- ¿Necesito otro estudio para confirmarlo, o basta con dar seguimiento?
- ¿Cada cuánto debo repetir el ultrasonido?
- ¿Qué síntomas debo vigilar mientras tanto?
- ¿En qué situación debería buscar atención de urgencia antes de mi próxima cita?
Tener claras las respuestas a estas preguntas reduce la incertidumbre mientras esperas el seguimiento, y te da información concreta sobre cuándo sí necesitarías buscar atención antes de la fecha programada.
También te puede interesarEl ultrasonido pélvico suele formar parte de un chequeo ginecológico más completo. Aquí se detalla qué incluye y sus costos aproximados en México. →En resumen: la mayoría de los quistes ováricos son benignos, comunes y desaparecen sin intervención. Existen tipos distintos, y algunas características hacen que un quiste amerite un seguimiento más cercano, pero eso lo determina tu ginecólogo con base en el ultrasonido, no una búsqueda en internet. Si te detectaron uno, o si tienes síntomas que te hacen sospechar que podrías tenerlo, la recomendación es la misma: consulta con tu ginecólogo para una valoración directa.
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Aviso importante: la información de este artículo es estrictamente informativa y educativa. No sustituye el diagnóstico, consejo o tratamiento de un profesional de la salud. Consulta a tu médico.
Fuentes de autoridad citadas
- 1. Hospital General de México (Secretaría de Salud) — Guía clínica: quiste ovárico
- 2. IMSS — Guía de Práctica Clínica: Síndrome de Ovarios Poliquísticos
- 3. Secretaría de Salud — Síndrome de ovario poliquístico
- 4. IMSS — Brinda tratamiento a mujeres con ovario poliquístico, puede detonar diabetes o hipertensión
- 5. IMSS — Refuerza atención ginecológica y obstétrica en beneficio de 20 millones de mujeres






