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ITS y embarazo: qué pruebas hacerse y cuándo repetirlas

Qué pruebas de ITS se recomiendan en el embarazo (VIH, sífilis, hepatitis B, clamidia y gonorrea), cuándo repetirlas y qué riesgos para el bebé ayudan a evitar.

Por Dr. Adrián Martínez · 15 de octubre de 2026 · 10 min de lectura

Soporte de laboratorio con tubos de ensayo vacíos sobre una superficie clara, sin personas ni texto

Imagen ilustrativa generada digitalmente. No representa a pacientes ni personal real.

Las pruebas de ITS que se recomiendan ante un embarazo son las de VIH, sífilis y hepatitis B para todas las personas embarazadas, y las de clamidia y gonorrea según la edad y el riesgo. Lo habitual es hacerlas en la primera consulta prenatal y repetir algunas más adelante si hay factores de riesgo. Se hacen porque varias infecciones de transmisión sexual pueden pasar al bebé, con frecuencia no dan síntomas y se pueden prevenir o tratar si se detectan a tiempo. Este artículo explica cuáles son, cuándo conviene repetirlas y qué riesgo previene cada una. La información está verificada con fuentes oficiales al 15 de octubre de 2026 y no sustituye la valoración de tu médico.

Por qué se hacen pruebas de ITS en el embarazo

El CDC es claro en un punto que sorprende a mucha gente: el embarazo no brinda protección contra las infecciones de transmisión sexual, ni a la mujer ni a su bebé. Además, la mayoría de estas infecciones no provoca signos ni síntomas, así que sentirse bien no es una prueba de que no haya nada. La OMS añade que la transmisión de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia puede causar mortinato, muerte neonatal, bajo peso al nacer, prematuridad, sepsis, conjuntivitis neonatal y malformaciones congénitas.

Punto clave

Hacerse estas pruebas no implica sospechar de nadie ni haber hecho algo mal. Forman parte del cuidado prenatal habitual y su objetivo es uno solo: detectar a tiempo para proteger a la madre y al bebé. Una infección que se detecta durante el embarazo suele tener opciones de manejo; una que no se detecta, no.

En México, la NOM-007-SSA2-2016, que regula la atención de la mujer durante el embarazo, el parto y el puerperio, incluye la detección de sífilis y de VIH entre los estudios de laboratorio del control prenatal. El IMSS, por su parte, informó que en 2018 realizó 472,891 detecciones de VIH y 345,268 de sífilis en mujeres embarazadas dentro de su vigilancia prenatal.

Qué pruebas se recomiendan y cuándo

La tabla resume lo que indican las guías del CDC (Estados Unidos) para el tamizaje en embarazadas, es decir, la revisión de rutina aunque no haya síntomas. Son una referencia internacional: en tu caso, tu médico decide qué estudios hacer y cuándo.

InfecciónPrimera consulta prenatalRepetir más adelante (CDC)
VIHA todas las embarazadas, con consejería y consentimientoEn el tercer trimestre si hay riesgo alto; prueba rápida en el parto si no se hizo antes
SífilisA todas las embarazadasA las 28 semanas y en el parto si hay riesgo aumentado
Hepatitis BAntígeno de superficie (HBsAg) en cada embarazo, aunque ya se haya hecho antesEn el parto si hay riesgo alto
ClamidiaA todas las menores de 25 años y a las de 25 o más con mayor riesgoEn el tercer trimestre si eres menor de 25 años o tienes riesgo; control 4 semanas después de tratarla y nueva prueba a los 3 meses
GonorreaA todas las menores de 25 años y a las de 25 o más con mayor riesgoEn el tercer trimestre si eres menor de 25 años o tienes riesgo; nueva prueba a los 3 meses de tratarla

Conviene precisar qué dice cada fuente, porque no son idénticas. La NOM-007-SSA2-2016 menciona expresamente la prueba de VIH y la de sífilis, que deben hacerse en las primeras 12 semanas del embarazo, tras consejería y con la aceptación de la mujer; en el texto que revisamos no aparecen nombradas la hepatitis B, la clamidia ni la gonorrea. Para esas tres, la referencia son las guías del CDC y, en el caso de la hepatitis B, la OMS, que recomienda hacer la prueba a todas las embarazadas. Que el CDC limite el tamizaje de clamidia y gonorrea a menores de 25 años o con riesgo es un criterio de esa guía estadounidense; tu médico puede ofrecerte un panel más amplio.

El CDC también recomienda tamizar a las embarazadas para hepatitis C, salvo en entornos donde menos del 0.1 % de las pruebas resulta positivo, y no recomienda el tamizaje de rutina de herpes genital en personas sin síntomas. Si tu médico te pide alguno de estos estudios, o no te lo pide, tiene un motivo que puedes preguntar.

Qué detecta un panel de ITSPanel PCR de ITS: guía completa →

Qué riesgo para el bebé evita cada prueba

Cada infección afecta al bebé de forma distinta. Esto es lo que documentan las fuentes oficiales.

  • VIH: puede pasar al bebé durante el embarazo, el parto y la lactancia. HIV.gov indica que, si la madre toma el tratamiento indicado durante el embarazo y el parto, y el bebé recibe medicamentos después de nacer, el riesgo de transmisión puede ser de menos de 1 %.
  • Sífilis: pasa a través de la placenta. Sin tratamiento, la OMS señala que provoca desenlaces adversos del embarazo en el 50 % a 80 % de los casos, entre ellos muerte fetal o neonatal, parto prematuro, bajo peso al nacer y problemas de salud permanentes. El CDC añade que algunos bebés no tienen síntomas al nacer y pueden desarrollarlos años después.
  • Hepatitis B: se transmite sobre todo durante el parto. Cuando se adquiere en la primera infancia, el CDC estima que cerca del 90 % de los lactantes infectados queda con infección crónica y la OMS dice que la cifra se aproxima al 95 %. La OMS recomienda que todos los recién nacidos reciban la primera dosis de la vacuna en un plazo máximo de 24 horas.
  • Clamidia: el bebé se contagia por contacto con el cuello uterino infectado durante el parto. El CDC la reconoce sobre todo por conjuntivitis que aparece de 5 a 12 días después del nacimiento, y puede causar neumonía entre el primer y el tercer mes de vida.
  • Gonorrea: también se adquiere durante el nacimiento. El CDC la describe como una enfermedad que se manifiesta de 2 a 5 días después, cuyas formas más graves son la infección ocular, que puede llevar a la pérdida de la vista, y la sepsis. El CDC afirma que el tamizaje y el tratamiento de la embarazada es el mejor método de prevención.
  • Herpes genital: el riesgo para el bebé es alto, de 30 % a 50 %, cuando la madre se infecta por primera vez cerca del parto, y bajo, menos de 1 %, cuando ya tenía antecedentes de brotes recurrentes antes del embarazo, según el CDC.

Si quieres profundizar en alguna de las tres infecciones que más preguntas generan, tenemos artículos específicos. En ellos hablamos de la sífilis, de la gonorrea y del herpes genital durante el embarazo, con más detalle sobre riesgos, tratamiento y seguimiento.

Cuándo repetir las pruebas

Una prueba negativa te dice cómo estabas el día que la hiciste, no cómo vas a estar el resto del embarazo. Por eso las guías contemplan repetirlas en ciertas situaciones. Hay personas en las que conviene hacerlo más de una vez:

  • Si tienes una pareja sexual nueva o varias parejas durante el embarazo, o tu pareja vive con VIH.
  • Si tuviste otra ITS durante este embarazo.
  • Si empezaste tu control prenatal tarde o no lo tuviste, caso en el que el CDC indica hacer la prueba rápida de VIH en el parto si no se hizo antes, y la NOM-007 indica ofrecer la prueba de VIH y sífilis antes del parto o en el postparto inmediato.
  • Si vives en una zona o contexto con más casos, que es lo que el CDC llama alta prevalencia, o tienes otras condiciones que tu médico considere de riesgo.
  • Si aparece cualquier molestia o síntoma nuevo: coméntalo con tu médico sin esperar a la siguiente consulta.

También influye la ventana de detección, que es el tiempo que tarda una prueba en poder ver una infección después de una exposición. Si hubo una exposición reciente, un resultado negativo puede ser demasiado temprano. En el caso del VIH, el CDC da ventanas de 10 a 33 días para las pruebas de ácido nucleico, de 18 a 45 días para la de antígeno y anticuerpo de laboratorio, de 18 a 90 días para la rápida y de 23 a 90 días para las de solo anticuerpos, y pide repetir la prueba una vez que pase la ventana de la que te hiciste. Para otras infecciones, tu médico te dirá cuándo repetir según tu caso. Si quieres entender cómo se lee cada resultado, puedes consultar nuestra guía.

Reactivo, no reactivo y másCómo interpretar los resultados de pruebas de ITS →

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Qué pasa si una prueba sale positiva

Un resultado positivo durante el embarazo no es motivo para entrar en pánico ni para decidir nada con prisa. La OMS señala que la clamidia, la gonorrea y la sífilis son, en general, curables con antibióticos, que el VIH y el herpes se manejan con antivirales que controlan la infección sin curarla, y que en la hepatitis B los antivirales ayudan a controlar el virus y a frenar el daño al hígado. En el embarazo, la elección del medicamento y del seguimiento corresponde a tu médico.

Dos cosas dependen de que actúes a tiempo. La primera es el seguimiento: el CDC recomienda, tras tratar la clamidia durante el embarazo, una prueba de control unas 4 semanas después y otra a los 3 meses, y en la gonorrea una nueva prueba a los 3 meses. La segunda es tu pareja: el CDC indica que, si se diagnostica una ITS en el embarazo, las parejas sexuales también deben hacerse la prueba y recibir tratamiento, y la OMS destaca que tratar a las parejas evita la reinfección.

Cuidado

No te automediques ni uses un tratamiento que le sirvió a otra persona. Cada infección requiere un esquema distinto y, en el embarazo, no todos los medicamentos son adecuados. Cualquier decisión de tratamiento debe venir de tu médico.

Tus derechos: consejería, consentimiento y decisión

La NOM-007-SSA2-2016 establece que la prueba de VIH y de sífilis se realice después de una consejería y con la aceptación de la mujer, con consentimiento informado. También indica que en el expediente debe constar que ambas pruebas se te ofrecieron y que tu decisión quede firmada. Eso significa que puedes hacer preguntas antes, que se te debe explicar para qué sirve cada estudio y que no es una prueba que se haga a escondidas. Las mujeres con resultado positivo para VIH o sífilis deben ser referidas de inmediato a atención especializada, según la misma norma.

Si tienes dudas o resistencias, hablarlas con tu médico es parte de la consulta. Lo que sí vale la pena tener presente es la razón por la que las pruebas existen: protegen al bebé frente a infecciones que, sin detección, no avisan.

Si decides no continuar con el embarazo

No todos los embarazos son planeados ni todas las personas deciden continuarlos. Si ese es tu caso, o si todavía lo estás pensando, tienes derecho a información clara y sin presión en ningún sentido. En México existe la interrupción legal del embarazo, con reglas que cambian según el estado, y en nuestra sección ILE explicamos los primeros pasos y las opciones. Las pruebas de ITS también conviene hacerlas en ese escenario, y no son un requisito ni retrasan el procedimiento: lo explicamos en un artículo aparte, que es el puente entre esta sección y la de ILE.

Preguntas para llevar a tu consulta prenatal

  • ¿Ya me hicieron las pruebas de VIH, sífilis y hepatitis B en este embarazo, o falta alguna?
  • Por mi edad y mi situación, ¿conviene hacerme también clamidia y gonorrea?
  • ¿Cuándo debo repetir alguna prueba y cuál sería el motivo?
  • Si algo sale positivo, ¿cuál es el siguiente paso y a quién me refieren?
  • ¿Mi pareja necesita hacerse pruebas o recibir tratamiento?
  • ¿Qué debo vigilar en mí o en el bebé después del parto?

Llevar las preguntas anotadas ayuda a que no se olviden y a que la consulta, que suele ser corta, aproveche mejor el tiempo. Ninguna de ellas es excesiva: todas forman parte legítima del control prenatal.

En resumen

Ante un embarazo se recomiendan pruebas de VIH, sífilis y hepatitis B a todas las personas, y de clamidia y gonorrea según la edad y el riesgo, casi siempre desde la primera consulta prenatal y con repetición en algunos casos, como una pareja nueva o un riesgo alto. Detectar estas infecciones a tiempo permite tratarlas o tomar medidas para evitar que pasen al bebé: en el VIH, por ejemplo, el riesgo puede bajar a menos de 1 %. Las pruebas se hacen con tu consejería y tu aceptación. Si el resultado sale positivo, hay tratamiento y seguimiento, y tu pareja también debe revisarse. Y si decides no continuar con el embarazo, la sección de ILE explica tus opciones, sin que las pruebas sean un obstáculo.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un médico. Si estás embarazada o crees estarlo, la recomendación es siempre la misma: coméntalo con tu médico y empieza tu control prenatal cuanto antes.

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Aviso importante: la información de este artículo es estrictamente informativa y educativa. No sustituye el diagnóstico, consejo o tratamiento de un profesional de la salud. Consulta a tu médico.

Preguntas sobre este tema

  • ¿Qué pruebas de ITS se hacen durante el embarazo?

    Las guías coinciden en el VIH, la sífilis y la hepatitis B para todas las embarazadas, y en la clamidia y la gonorrea según la edad y el riesgo. La NOM-007-SSA2-2016 menciona expresamente el VIH y la sífilis. Tu médico decide qué estudios te corresponden.

  • ¿Cuándo se hacen estas pruebas?

    Lo habitual es en la primera consulta prenatal. La NOM-007 indica que las de VIH y sífilis se hagan en las primeras 12 semanas, con consejería y tu aceptación. Si no se hicieron antes, se ofrecen antes del parto o inmediatamente después.

  • ¿Hay que repetirlas más adelante?

    En algunas personas sí. El CDC contempla repetir sífilis hacia las 28 semanas y en el parto si hay riesgo, VIH en el tercer trimestre si hay riesgo alto, y clamidia y gonorrea en el tercer trimestre en menores de 25 años o con riesgo. Una pareja nueva o una pareja con una ITS son motivos para repetirlas.

  • Si me hice una prueba antes de embarazarme, ¿tengo que repetirla?

    Se recomienda hacerlas de nuevo en cada embarazo. El CDC indica que la sífilis y la hepatitis B se prueban en cada embarazo aunque ya se hayan hecho antes, porque una infección adquirida después de la prueba anterior no se habría detectado.

  • ¿Qué pasa si una prueba sale positiva durante el embarazo?

    Depende de la infección, pero en general detectarla a tiempo es lo que permite proteger al bebé. Las infecciones bacterianas se tratan con antibióticos elegidos por tu médico, y en el VIH el tratamiento durante el embarazo puede reducir la transmisión al bebé a menos de 1 %. Tu pareja también debe revisarse.

  • ¿Las pruebas de ITS en el embarazo son obligatorias?

    Son recomendadas, no impuestas. La NOM-007 establece que la prueba de VIH y sífilis se hace tras consejería y con tu aceptación, y que debe quedar registrado que se te ofreció y tu decisión. Si tienes dudas, coméntalas con tu médico antes de decidir.

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