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Interrupción legal del embarazo

Riesgos de un aborto legal: qué dicen la OMS y los estudios

Qué tan seguro es un aborto legal, qué complicaciones existen, con qué frecuencia ocurren según la OMS y estudios, y qué señales piden atención médica.

Por Dr. Adrián Martínez · 15 de octubre de 2026 · Actualizado el 16 de octubre de 2026 · 11 min de lectura

Piedras redondas que cruzan un estanque en calma, rodeado de árboles, sin personas ni texto

Un aborto legal, hecho con un método recomendado y por personal capacitado, tiene un riesgo bajo: la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo describe como un procedimiento muy seguro y calcula que las muertes asociadas son menos de 1 por cada 100,000 abortos cuando las condiciones son seguras. Bajo no significa cero. Este artículo pone los números sobre la mesa —cuáles son las complicaciones posibles, con qué frecuencia las reportan distintas fuentes, qué factores las aumentan y qué señales piden atención médica— para que llegues a tu consulta con información clara y no con miedo ni con falsa tranquilidad.

Una advertencia sobre las cifras antes de empezar: provienen de fuentes internacionales (OMS, un informe de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos y una guía del Royal College of Obstetricians and Gynaecologists del Reino Unido), no de estadísticas de nuestra clínica. Describen el panorama general y no predicen lo que ocurrirá en tu caso. Eso solo lo puede valorar un médico que revise tus semanas de embarazo y tu historial. Información verificada al 15 de octubre de 2026.

Qué dice la OMS sobre la seguridad del aborto

La ficha técnica de la OMS sobre el aborto establece que el procedimiento es seguro cuando se cumplen tres condiciones a la vez: se usa un método recomendado por la OMS, ese método es adecuado para las semanas del embarazo y lo realiza una persona con las capacidades necesarias. Es la misma definición que explicamos con detalle en nuestro artículo sobre qué significa «aborto seguro»; aquí nos interesa lo que ocurre cuando esas condiciones se cumplen y cuando no.

La OMS contrasta dos escenarios. Donde el aborto se hace en condiciones seguras, las muertes son «negligibles», menos de 1 por cada 100,000 abortos. En regiones donde predominan los abortos peligrosos, la misma ficha reporta tasas de mortalidad superiores a 200 por cada 100,000. La diferencia no está en el procedimiento en sí, sino en las condiciones en que se hace: método, semanas y quién lo realiza.

Punto clave

La OMS también señala que restringir el acceso al aborto no reduce el número de abortos; lo que cambia es si se hacen en condiciones seguras. Su estimación para 2010-2014 es que alrededor del 45 % de los abortos en el mundo se realizaron en condiciones inseguras. Por eso la seguridad depende menos de la decisión de la persona que de si pudo llegar a un servicio médico adecuado.

Cuáles son las complicaciones posibles

Las fuentes consultadas describen un conjunto parecido de complicaciones. Conocer sus nombres ayuda a entender qué te pueden decir en consulta y qué vigilan en el seguimiento.

  • Tejido retenido o aborto incompleto: no se expulsa o retira todo el tejido del embarazo y puede hacer falta tratamiento adicional, que a veces es una nueva aspiración.
  • Embarazo que continúa: el procedimiento no logra terminar el embarazo. El RCOG lo reporta como más probable con medicamentos que con aspiración.
  • Sangrado abundante: en una minoría de casos es tan intenso que requiere tratamiento, por ejemplo una transfusión.
  • Infección: puede afectar el útero y, si no se trata, avanzar a infecciones más graves como la sepsis o a una enfermedad inflamatoria pélvica, según el NHS.
  • Lesión del cuello del útero o del útero: el RCOG la describe en los procedimientos quirúrgicos.

La OMS agrega que, en abortos inseguros, a esa lista se suman daños a los órganos genitales o internos por introducir objetos peligrosos, y que en 2012 se estimaba que cada año unos 7 millones de mujeres de países en desarrollo recibían atención hospitalaria por complicaciones de un aborto inseguro. Es la razón principal por la que importa tanto dónde y con quién se hace.

Con qué frecuencia ocurren: los números de cada fuente

Las dos fuentes con cifras más detalladas son el informe de las Academias Nacionales de EE. UU. de 2018 (NAM), que reúne estudios de Estados Unidos y Noruega, y la información para pacientes del RCOG. Usan formas distintas de contar, así que las ponemos por separado y no las mezclamos.

ComplicaciónNAM (2018)RCOG (guía de pacientes)
Sangrado abundanteCon medicamentos: 0.14 % en un estudio de 11,319 procedimientos. Con aspiración: 0.13 %.Con necesidad de transfusión: menos de 1 de cada 1,000 antes de las 20 semanas.
InfecciónCon medicamentos: 0.01 a 0.5 %. Con aspiración: 0.27 % en un estudio de casi 35,000 mujeres.Alrededor de 10 de cada 1,000.
Lesión del útero (perforación)Con aspiración: 0.01 % en el mismo estudio; estudios más antiguos reportan 0.1 a 2.3 %.Entre 1 y 4 de cada 1,000 en procedimientos quirúrgicos.
Lesión del cuello del úteroCon aspiración: menos de 0.1 a 0.6 %.Alrededor de 10 de cada 1,000 en procedimientos quirúrgicos.
Tejido retenido o repetir el procedimientoAspiración no planeada tras medicamentos: 2.1 % en un estudio (1.8 a 4.2 % entre estudios).Menos de 70 de cada 1,000 con medicamentos y 30 a 40 de cada 1,000 con aspiración, antes de 14 semanas.
El embarazo continúaNo lo reporta como cifra aparte en lo consultado.10 a 20 de cada 1,000 con medicamentos; 1 de cada 1,000 con aspiración.
Complicación grave en conjuntoCon aspiración: 0.16 % (hospitalización, cirugía o transfusión). Con medicamentos: menos de 1 % para sangrado, transfusión u hospitalización.No da una cifra global.

Para leer la tabla en lenguaje cotidiano: 0.16 % significa unas 16 personas de cada 10,000; «10 de cada 1,000» equivale a 1 %. El propio NAM advierte que las tasas varían mucho según el diseño del estudio, las semanas de embarazo y la época, y que comparar métodos entre estudios exige cautela. El informe también recuerda que la sepsis mortal por aborto con medicamentos es «extremadamente rara», menos de 1 caso por cada 100,000.

Por qué las cifras de una fuente y otra no coinciden

Si comparas las columnas verás diferencias, sobre todo en infección: el NAM reporta entre 0.01 y 0.5 % con medicamentos y 0.27 % en un estudio de aspiración, mientras que el RCOG dice alrededor de 1 %. No es una contradicción de fondo; es una consecuencia de cómo se define una complicación. El NAM, por ejemplo, distingue entre infecciones en general y las que requirieron antibióticos intravenosos (hasta 0.4 % tras aspiración). También cambian los países, los años y los sistemas de salud.

Por eso, en este artículo no te damos «la cifra» de cada riesgo, sino un rango. Si alguien te promete un porcentaje exacto y único para tu caso, o te asegura que el riesgo es cero, la información que tiene no es la que reportan las fuentes médicas.

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Los números generales no sustituyen una valoración. Escríbenos por WhatsApp, de forma confidencial, para resolver dudas sobre riesgos y agendar tu consulta.

Qué factores aumentan el riesgo

Las fuentes consultadas identifican varios factores. Conviene separarlos de los que son mito: aquí solo incluimos lo que traen los documentos que abrimos.

  • Las semanas de embarazo. El NAM concluye que el riesgo de una complicación grave aumenta con las semanas de gestación y que la seguridad es mayor cuando el aborto se hace lo más temprano posible. El RCOG da el mismo patrón: el riesgo de transfusión pasa de menos de 1 de cada 1,000 antes de las 20 semanas a unos 4 de cada 1,000 después de esa fecha, y el tejido retenido es más frecuente pasadas las 14 semanas.
  • El entorno y quién lo realiza. Para la OMS, un método inadecuado o personal sin capacitación convierten un procedimiento seguro en uno de alto riesgo.
  • Cesáreas previas, en abortos tardíos. El NAM reporta que, en dilatación y evacuación (un procedimiento usado en etapas avanzadas del embarazo), las mujeres con dos o más cesáreas previas tuvieron un riesgo siete veces mayor de complicaciones mayores.
  • Una infección que no se trata. Según el NHS, una infección del útero sin tratar puede avanzar a enfermedad inflamatoria pélvica, que se asocia con mayor riesgo de embarazo ectópico y de infertilidad.
  • Las barreras para llegar a tiempo. La OMS enumera costos altos, estigma y requisitos sin justificación médica, como periodos de espera obligatorios, entre los obstáculos para acceder a atención segura. Como el riesgo crece con las semanas, todo lo que retrasa la atención cuenta.
Entiende el factor tiempo en cada estado¿Hasta qué semana es legal el aborto en México? →

Lo que las fuentes dicen que no aumenta: efectos a largo plazo

Una parte de la información que circula por internet habla de supuestas secuelas permanentes. El informe del NAM revisó la literatura y concluyó que abortar no aumenta el riesgo de infertilidad secundaria (dificultad para embarazarse después), de trastornos hipertensivos del embarazo, de parto prematuro ni de cáncer de mama. Sobre salud mental, concluyó que abortar no aumenta el riesgo de depresión, ansiedad ni estrés postraumático.

Cuidado: lo que todavía no se sabe

El mismo informe reconoce que no encontró estudios bien diseñados sobre el riesgo de un futuro embarazo ectópico, de pérdidas o mortinatos posteriores y de mortalidad a largo plazo, y que buena parte de la literatura publicada no cumple estándares rigurosos. Decir que algo no está comprobado no es lo mismo que decir que no existe, y tampoco al revés: pregunta a tu médico cómo aplica a tu historia.

El informe añade una comparación útil: las complicaciones graves del aborto legal ocurren con mucha menos frecuencia que durante el parto. No es un argumento para decidir nada; es una referencia para dimensionar el riesgo.

Qué se revisa en la consulta para reducir riesgos

La valoración previa no es un trámite. Es el momento en que se reducen los riesgos de las listas anteriores. La presentación de la Secretaría de Salud de Veracruz sobre el Lineamiento Técnico federal de atención del aborto seguro enumera lo que debe incluir esa valoración clínica, y coincide con lo que describen las demás fuentes.

  • Confirmar la edad gestacional, porque el método adecuado y el riesgo dependen de las semanas.
  • Solicitar el grupo sanguíneo (hemotipo). Si eres Rh negativo, el RCOG indica que se puede recomendar una inyección de inmunoglobulina anti-D.
  • Identificar infecciones de transmisión sexual.
  • Descartar contraindicaciones para el manejo con medicamentos.
  • Explicar las opciones, la duración, el manejo del dolor, los síntomas y signos de alarma y a dónde acudir en caso de emergencia, como parte del consentimiento informado.
  • Confirmar el éxito del tratamiento, hablar de método anticonceptivo y programar el seguimiento.
Si tu grupo sanguíneo es Rh negativoRh negativo y aborto: qué es la inmunoglobulina anti-D y cuándo se usa →

Si un servicio omite estos pasos, no cumple lo que describen las fuentes. Puedes revisar con más detalle qué preguntar antes de elegir en nuestro artículo sobre cómo identificar una clínica de confianza.

Lista de preguntas antes de decidirQué buscar en una clínica de confianza para una ILE →

Señales de alarma: cuándo no esperar a la cita de seguimiento

La mayoría de las complicaciones se detectan o se evitan precisamente porque hay un seguimiento. Aun así, las fuentes coinciden en un grupo de señales que justifican buscar atención de inmediato, en el servicio que te atendió o en urgencias.

  • Sangrado muy abundante. El prospecto aprobado por la FDA para la mifepristona usa como criterio empapar dos toallas sanitarias gruesas por hora durante dos horas seguidas. El NHS indica ir a urgencias ante sangrado abundante tras un aborto reciente.
  • Fiebre o signos de infección. El NHS menciona temperatura elevada, malestar parecido a una gripe y flujo vaginal inusual. El prospecto de la FDA cita fiebre sostenida, dolor abdominal intenso y desmayo.
  • Dolor o malestar general que se prolonga: dolor abdominal, debilidad, náuseas, vómito o diarrea que duran más de 24 horas después del tratamiento con medicamentos, según la FDA.
  • Dolor o sangrado que no mejora en unos días, según el NHS.
  • Ausencia de sangrado o sangrado muy ligero después de un aborto con medicamentos, o seguir sintiéndote embarazada pasada una semana: según el RCOG y el NHS pueden indicar que el proceso no se completó.

Estas señales tienen su propio desarrollo en nuestros artículos sobre sangrado y cuidados posteriores. Si dudas entre «esto es normal» y «esto es una alarma», la regla práctica de las fuentes es preguntar antes que esperar.

Criterios concretos de sangradoSangrado después de un aborto: qué es normal y cuándo es alarma →

Riesgo, infección y salud sexual

Como la infección es una de las complicaciones posibles, la salud sexual forma parte de la conversación sobre riesgos y no de un capítulo aparte. El lineamiento federal incluye identificar infecciones de transmisión sexual dentro de la valoración previa, y el NHS advierte que una infección del útero sin tratar puede avanzar a enfermedad inflamatoria pélvica; por eso conviene retomar los chequeos si hubo una relación sin protección. Nuestra guía sobre ITS explica cuáles son, cómo se detectan y cuándo repetir pruebas.

Cómo se detectan y se tratanInfecciones de transmisión sexual: guía completa →

Preguntas que puedes hacer sobre riesgos en tu valoración

  • ¿Qué método es el indicado para mis semanas de embarazo y por qué?
  • ¿Quién realizará el procedimiento y con qué experiencia?
  • ¿Qué complicaciones son posibles con ese método y qué se hace si aparece alguna?
  • ¿Qué señales debo vigilar y a quién llamo si aparecen fuera de horario?
  • ¿Mi grupo sanguíneo o algún antecedente, como cesáreas previas, cambia algo?
  • ¿Cuándo es mi consulta de seguimiento y qué incluye?

Un servicio confiable responde estas preguntas sin ponerse a la defensiva. Si lo que escuchas se parece más a una promesa («no tiene ningún riesgo») que a una explicación, vale la pena preguntar de nuevo o buscar una segunda opinión.

En resumen

Un aborto legal con un método recomendado, adecuado a las semanas y hecho por personal capacitado es muy seguro según la OMS, con complicaciones graves poco frecuentes: en los estudios reunidos por el NAM, menos del 1 % en conjunto y en el caso de la aspiración alrededor de 0.16 %. Las complicaciones posibles son sangrado abundante, infección, tejido retenido, embarazo que continúa y lesión del útero, y el riesgo aumenta con las semanas de embarazo, con un entorno inadecuado y con los retrasos.

Las señales de alarma son claras y no hay que esperar a la cita de seguimiento si aparecen. Y los efectos a largo plazo que más se temen, como infertilidad o daño a la salud mental, no se vieron aumentados en el informe del NAM, aunque hay preguntas que la investigación todavía no responde. Si tienes dudas sobre tu caso, la forma de resolverlas es una valoración médica real, no una cifra de internet.

Recuperación y seguimientoCuidados después de un aborto: señales de alerta →Las tres condiciones de seguridadAborto seguro: qué es según la OMS y cómo elegir clínica →

Aviso importante: la información de este artículo es estrictamente informativa y educativa. No sustituye el diagnóstico, consejo o tratamiento de un profesional de la salud. Consulta a tu médico.

Preguntas sobre este tema

  • ¿Qué tan riesgoso es un aborto legal?

    Cuando se hace con un método recomendado por la OMS, adecuado para las semanas de embarazo y con personal capacitado, la OMS lo describe como muy seguro: las muertes son menos de 1 por cada 100,000 abortos en condiciones seguras. Las complicaciones graves son poco frecuentes, y las cifras exactas dependen del método y de las semanas.

  • ¿Cuál es la complicación más común?

    Según la guía de pacientes del RCOG, lo más frecuente es que quede tejido del embarazo dentro del útero y se necesite tratamiento adicional, y que en el aborto con medicamentos el proceso no se complete. Ambas situaciones se detectan en la consulta de seguimiento y se resuelven con atención médica.

  • ¿Un aborto legal puede afectar mi fertilidad o un embarazo futuro?

    El informe de las Academias Nacionales de EE. UU. concluyó que abortar no aumenta el riesgo de infertilidad secundaria, parto prematuro ni cáncer de mama. También señaló que faltan estudios bien diseñados sobre embarazo ectópico, pérdidas y mortinatos futuros, y eso conviene saberlo en lugar de darlo por descartado.

  • ¿Se puede tener una infección después de un aborto?

    Sí, es una complicación posible. El RCOG la ubica en alrededor de 10 de cada 1,000 mujeres y el NAM reporta rangos de 0.01 a 0.5 %, según el método y el estudio. Por eso la fiebre y el flujo inusual son señales para consultar sin esperar.

  • ¿Por qué piden mi tipo de sangre antes del procedimiento?

    Porque si eres Rh negativo (RhD negativo), el RCOG indica que se puede recomendar una inyección de inmunoglobulina anti-D. El lineamiento técnico federal de México incluye solicitar el hemotipo dentro de la valoración clínica.

  • ¿Cuándo debo ir a urgencias después de un aborto?

    Ante sangrado muy abundante, fiebre, dolor abdominal fuerte o que empeora, o malestar general que no cede. El prospecto aprobado por la FDA y el NHS coinciden en no esperar a la cita de seguimiento cuando aparece alguna de ellas.